lunes, 18 de enero de 2021

Amor venidero.

    Un simple domingo 3 de Enero llegaste. 
    Aún con mi intranquilidad, reuní todo el valor en aquella terminal para cruzarme con aquellos ojos que dudé por un instante en reconocer. 
    Ese mismo día, aquél abrazo logró desarmarme por completo y desde ese momento fui toda tuya.
    Días pasaron hasta que logré ser capaz de levantar mi mirada y observar tu rostro. Todo lo que buscaba con desesperación y anhelo años atrás y que decidí abandonar, lo hallé en ti: honestidad, fidelidad, aceptación.
    Hermosos recuerdos, cual semejanza al Cielo.
    Quién iba a pensar que los días pasarían fugazmente. En un abrir y cerrar de ojos me encuentro con los recuerdos de días pasados. Al principio, ignoraba aquellos lugares que tarde o temprano debía volver a estar. 
   Tu aroma impregna la habitación. Me recuesto sobre tu cama, abrazo tus sábanas y apoyo mi rostro sobre la almohada. Trato de inhalar aquella fragancia procurando mantener vivo tu recuerdo, tu presencia. Pero sé que son los vestigios de la misma que dejaste atrás. Mis ojos se humedecen y yo me niego a llorar.
Sé que nos volveremos a encontrar.


lunes, 9 de noviembre de 2020

Nuevo amor.

    Luego de estar entre las sombras, de reconfortante aceptación propia, su calidez se mantiene y su luz incesante comienza a tomar fuerza, irradiando la habitación con mayor intensidad. Está en una pequeña cabaña algo agrietada, mohosa y húmeda de las tantas tormentas de las cuales jamás sucumbió. Cada paso provoca un rechinar en la madera, sonido armónico y melancólico de su corazón en duelo. Apacible a pesar de todo. 
    Asomada en la ventana, cuya mirada endeble posa sobre las hojas, decide abandonar toda raíz marchita para dar paso a un nuevo amor. 
    Sin embargo, las esperanzas de hallarlo eran indiferentes para ella. Crecerá una nueva semilla o simplemente no existirá. 
    Costarán años encontrar y construir un vínculo así.
    No espera nada. 
    Sin embargo, aquella tarde de ventisca helada, un pasante toca la puerta. 
    Recibimiento cordial, taza de chocolate caliente, un alma cálida cuya intención es sólo buscar un refugio efímero. 
    Sin embargo, su semilla echó raíces y ella le dio su calor.

No lo buscamos, simplemente... llegó.

sábado, 19 de septiembre de 2020

Inoportuno.

     Sólo me disculpo por dos cosas. El haberte "insultado", aunque mi intención nunca haya sido esa, y el tratarte de esa forma tan déspota, guiándome bajo mi propio enojo y molestia. Pero no me arrepiento el hacerlo.
    Resultaste ser todo en lo que yo procuraba no convertirme: un hipócrita, egoísta, mentiroso y cruel.
    Sin embargo, como último acto de mi amor, los recuerdos de aquél niño que amé estarán plasmados en mi corazón, pues hace días lloré por el fin de tu amor hacia mí y hoy lloro porque el niño al cual amaba desapareció, falleció.
    No vuelvas porque jamás veré en ti a ese ser que hizo mi corazón estremecer y lloro recordando ese amor, esa calidez y cerrando, por fin, nuestra historia. 
    Un amargo adiós.