domingo, 18 de junio de 2017

Carta.

"Te quiero pero si me llegas a querer, quiero que me quieras y te quedes. No me quieras si te vas a ir. Quererte aunque no me quieras duele menos. No quiero sufrir eso de tenerte y acostumbrarme a ti para después estar días medicándome con mi soledad".

domingo, 11 de junio de 2017

Conversación con Y. - 2

Me: [...] No soy tan así como crees... no ando estudiando todos los días. No, no, no.
Y: Bueno me seguirás corrigiendo siempre porque no cambiaré de opinión. Es normal que no todo se te quede o que te distraigas por el agotamiento que lleva en sí tener que leer algo.
    Tal vez no seas la estudiante perfecta, pero eres perfecta para ser tú.
    Y el simple hecho de que hagas resúmenes y por lo menos hagas el esfuerzo por intentar aprender...
Vale oro.
     Porque el hecho de que digas que vas a estudiar o les des el corton, es porque a pesar de todo te estás esforzando.
     Yo nunca decía "voy a estudiar". Sólo contestaba en mis tiempos libres. 
     Pero tú por lo menos te esfuerzas en concentrarte sólo en eso.
    Y eso es lo que te hace genial.
     No espero que te aprendas todo de golpe, no eres un robot pero recuerda esto:
Las calificaciones al final no valen nada.
     Es el conocimiento y la experiencia lo que te ayudará más. 
    ¿Y cómo obtienes conocimiento? 
    Con disciplina.
     Que es algo que te esfuerzas en tener.
     Así que sí,
    Eres estudiosa.
     Y seguiré pensando que lo eres.
     Porque el esfuerzo que haces te llevará lejos, yo lo sé.

Tal vez no rápido,
Pero sí lejos.

jueves, 1 de junio de 2017

Lo que un corazón cobarde es capaz de callar.

    Supe que no todo había terminado en aquella entrada de este blog, a pesar de que me convencí de que iba a ser el último dirigido a ti. No iba a terminar de esa manera.
    Luego de que hayan pasado los años, del dolor que sentía, la traición y del odio profundo y vengativo hacia ti, nuestros caminos volvieron a cruzarse por un corto lapso.
    Finalmente logramos, o mejor dicho logré, deshacerme de aquellas palabras guardadas, empolvadas. De decirte todo lo que mi corazón cobarde ocultaba, lo que un corazón cobarde es capaz de callar.
    "PD: Lo siento"
    Y bastó aquellas simples palabras para que todo ese odio y rencor que mantuve tanto tiempo, se fueran. Desaparecieran entre mis lágrimas.
    Muchas gracias, Edwin.

Estoy curada.

sábado, 27 de mayo de 2017

Diferencia.

    He cambiado y sacrificado la fibra más íntima de aquello que va más allá de mi ser.
    He perdonado cada estaca que tú clavaste sin querer y aquellas que lo hiciste por poder.
    He esperado cada día, a pesar de que la paciencia no haya sido mi mejor guía.
    Sin embargo...
   Tú te niegas a cambiar y a sacrificarte por un bien.
    No me perdonas por aquello y te llenas de un rencor orgulloso y no lo entiendo porqué.
    Desvaloras el tiempo que te regalo, haces falsos compromisos y de mi boca sólo sale un : "está bien".
    Y no estás listo para tener una relación de esta manera, y yo no estoy lista para amar a alguien si quiera.
    Porque todo lo que doy, brindo, regalo, no es valorado. Y de tanta amargura, debo volver a amarme a mí misma sin ninguna duda. De si realmente me amas o sólo disfrutas ajenamente, egoístamente, cuando te acuerdes que hay una tonta, a tu disposición siempre y a toda hora.

lunes, 22 de mayo de 2017

Miedo del pasado.

    El frío llega hasta mis huesos.
    Las ganas de vomitar incrementan con cada gemido que tengo. No lo puedo parar, sin embargo sé que no estoy sola pero tengo tanto miedo.
    Ese hombre ha despertado el temor que nunca creí que provocaría en mí, no esta vez, pero me he equivocado.
"Es un hombre malo. Muy malo"
"Tengo miedo, tengo miedo, tengo miedo..."
    Niña no llores. Que no dejaremos que te haga más daño. No otra vez. 
    Y me encierro, buscando cobijo de aquellos seres que siempre estuvieron a mi lado. Silenciosos, calmados, sabios.
    Su tranquilidad provocan en mí la ausencia de aquellos temores en los cuales no soy capaz de controlar.
    Esos seres que arrasan destruyendo todo. Mi vida. Mi fortaleza. Mi corazón.
    Lágrimas inundan nuevamente este barco en medio del océano salado. 
    Los ojos de Dios me observan de entre las nubes blancas y esponjosas.
    Sé que no estoy sola.
    Y en este día, de entre tantos días, contemplo su rostro (sé que no soy digna de ello) y preguntas inundan mi cabeza: "¿Por qué él?, ¿Por qué yo siempre me arrodillo ante él?, ¿Por qué siempre soy yo la que pide perdón?, ¿Por qué soy la única que acepta los cambios y él no?, ¿Porqué es tan orgulloso conmigo?, ¿Por qué no puede abrirse hacia mi?"
    Perdóname por no haber podido seguir, por ser pecadora, por continuar cayendo en los mismos errores una y otra vez. Por no devolver con la misma moneda todo lo que me has brindado (y mucho más). Por defraudarte tantas e inumerables veces.
    Sé que con tu amor inmenso me sostendrás y no me dejarás caer. No me dejes caer. Te lo suplico.

domingo, 9 de abril de 2017

Sólo sé...

Que aquella tarde taciturna y tranquila,
Un beso se ha escondido en dicha esquina,
Esperando a que jugase con ella a las escondidas.

Tarareante me acerqué con pasos traviesos,
Estaba emocionado esperando su obsequio.

Enloquecido por probar aquellos deseos,
Xerófila te mostraste (no pude comprender aquello) y
Torpe, como un niño, sólo seguí el ritmo.
Rosas espinosas me lastimaron sin poder advertirlo,
Abruptamente, con sorna como es de tu estilo,
Ñuzca te mostraste, alejándote de mi cobijo.
Osadía de aquel día, taciturna y tranquila.